MADRID, ESPAÑA — Los avances en oncología han transformado el abordaje terapéutico del cáncer de mama, priorizando el estudio de las características biológicas y moleculares de cada tumor por encima del órgano de origen, según informó Noticias Venevisión en su reporte de salud.
En la práctica mastológica actual, el enfoque médico integra la identificación de factores de riesgo individuales y familiares, el análisis del perfil molecular de la lesión y la evaluación de predisposiciones hereditarias. La especialista María Alejandra Haendel destacó la relevancia de obtener muestras de biopsia precisas para asegurar un procesamiento confiable que oriente de forma específica tanto a oncólogos quirúrgicos como médicos.
Medicina de precisión y factores hereditarios
La estrategia preventiva se basa en la medicina de precisión, la cual individualiza a las pacientes que cumplen con los criterios para someterse a pruebas genéticas. Estos exámenes buscan detectar mutaciones germinales asociadas a un mayor riesgo relativo de desarrollar cáncer de mama, de ovarios, de páncreas o melanoma.
De acuerdo con la doctora Haendel, dichas evaluaciones analizan genes específicos como BRCA1, BRCA2, TP53, PALB2 y aquellos vinculados al cáncer gástrico hereditario. Estas pruebas se destinan principalmente a personas de alto riesgo y a mujeres jóvenes diagnosticadas con cáncer de mama triple negativo.
Entre los principales indicadores de riesgo hereditario se encuentran la presencia de antecedentes familiares —dos o más parientes con tumores de mama, ovario, páncreas o melanoma—, así como casos de cáncer de mama en familiares masculinos.

