Cierran las urnas en Israel tras una jornada de alta participación en elecciones decisivas para Netanyahu

Las urnas en Israel han cerrado oficialmente tras una jornada electoral marcada por una afluencia histórica de votantes. Estos comicios, considerados un referéndum sobre la gestión del primer ministro Benjamin Netanyahu, se desarrollan en un contexto crucial para el país y la región, siendo los primeros desde los ataques liderados por Hamás y el posterior conflicto.

La contienda enfrenta al Likud de Netanyahu con el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot, exmilitar y cabeza del partido Yashar. Las encuestas a boca de urna difundidas al cierre de los colegios electorales indican que la coalición de Eisenkot se perfila como la fuerza más votada, superando a la coalición gobernante, mientras que el Likud se mantendría como el partido con mayor representación individual en la Knéset (el Parlamento israelí). No obstante, los sondeos preliminares apuntan a que ninguno de los dos bloques principales alcanzaría la mayoría parlamentaria por sí solo, destacando también un número récord de escaños proyectados para los partidos árabes.

El proceso electoral se caracterizó por una participación récord desde las primeras horas de la votación, superando registros anteriores de las últimas décadas. Durante la jornada también se registraron tensiones logísticas, incluyendo solicitudes del Likud para extender el horario de votación debido a las filas en algunos centros, medida que encontró la oposición de sus rivales políticos.

Con el cierre de los centros de votación, el país entra ahora en la fase de recuento. Los resultados preliminares y el posterior escrutinio oficial determinarán el equilibrio de fuerzas. Una vez confirmados los datos definitivos, el presidente de Israel, Isaac Herzog, iniciará consultas con las distintas facciones políticas para designar al líder con mayores probabilidades de articular una coalición de gobierno, un proceso que podría prolongarse durante semanas.