Estados Unidos llevó a cabo este martes una serie de ataques limitados y de carácter defensivo en la isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz. La operación fue confirmada por funcionarios estadounidenses bajo anonimato a diversos medios de comunicación, en coincidencia con la celebración de las elecciones de mitad de mandato en territorio estadounidense.
Las acciones militares se produjeron pocas horas después de que el presidente Donald Trump manifestara en su plataforma Truth Social que un acuerdo negociado con Irán "podría llegar" pronto. A pesar de este tono optimista y de las declaraciones del vicepresidente JD Vance sobre la voluntad de alcanzar un pacto, la agencia oficial de noticias iraní, IRNA, reportó al menos cinco explosiones en Qeshm durante la madrugada y la presencia de aeronaves en la zona. Asimismo, medios iraníes difundieron imágenes que supuestamente muestran la destrucción de un dron estadounidense en los cielos cercanos al estrecho.
De acuerdo con los funcionarios citados por la prensa estadounidense, los bombardeos responden al impacto previo contra una aeronave militar de EE.UU. en la región. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) no ha realizado anuncios públicos al respecto, mientras que el Pentágono mantiene opciones preparadas ante una posible ampliación de las operaciones en medio de un conflicto que supera ya los ocho meses de duración y que marca el panorama político de los comicios legislativos.

