Las elecciones de medio mandato (midterms) de 2026 en Estados Unidos han avanzado sin incidentes mayores, a pesar del temor inicial sobre la presencia de agentes federales en los centros de votación. Los primeros colegios electorales, ubicados en zonas de Kentucky e Indiana, cerraron sus puertas a las seis de la tarde, hora del Este, dando inicio al recuento en unos comicios clave que definirán el control del Congreso.

Participación al alza y problemas logísticos menores

Los datos preliminares y el voto por adelantado apuntan a una mayor participación en comparación con 2022 en los estados decisivos para el Senado. Más de 60 millones de estadounidenses sufragaron de forma anticipada —casi 15 millones más que en las anteriores midterms—, registrándose incrementos notables en territorios como Maine, Ohio, Iowa, Kansas, Texas, Michigan y Alaska. Expertos en seguridad electoral, como David Becker, destacaron que la jornada transcurrió con normalidad gracias al trabajo previo de los funcionarios.

Los incidentes reportados durante el día se limitaron a cuestiones técnicas y meteorológicas. Entre ellos destacaron inundaciones en Florida y zonas del suroeste que obligaron a reubicar centros de votación, un fallo de software en escáneres del condado de Westchester (Nueva York), y una falsa alarma por amenaza de bomba en Toledo (Ohio) que fue resuelta sin mayores consecuencias.

Mientras el presidente Donald Trump seguía la cobertura desde la Casa Blanca, el recuento continuará avanzando de forma progresiva a lo largo de la noche a medida que cierren las urnas en el resto del país.