Vacunar a los niños de la gripe: la evidencia científica habla por sí sola

La gripe no es una enfermedad banal en la infancia, y la vacunación antigripal infantil es una herramienta efectiva para prevenir complicaciones graves y reducir hospitalizaciones. Según el Grupo de Trabajo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la inmunización antigripal infantil permite prevenir complicaciones graves y reducir las hospitalizaciones asociadas a la gripe.

La experiencia internacional respalda la efectividad de la vacunación antigripal infantil. En Inglaterra, por ejemplo, el programa de vacunación antigripal infantil incluye a niños desde los 2 años y a escolares hasta los 16 años. En la temporada 2025-2026, las autoridades sanitarias británicas estimaron que el conjunto de su programa de vacunación antigripal evitó más de 104.000 hospitalizaciones y 7.100 muertes. Aunque estas cifras no corresponden exclusivamente a la vacunación infantil, reflejan los beneficios de Inglaterra como ejemplo de un país que incorpora la vacunación infantil a su estrategia global contra la gripe.

La evidencia científica también ha estudiado los beneficios indirectos de vacunar a los menores. Un trabajo publicado en 2011 analizó el programa japonés de vacunación antigripal escolar desarrollado entre 1978 y 1994 y estimó que se asoció con una reducción del 36 % de la mortalidad relacionada con la gripe en personas mayores de 65 años. Estos resultados refuerzan el interés de la vacunación infantil como parte de una estrategia global de prevención, sin olvidar que su objetivo fundamental es proteger la salud de los propios niños y adolescentes.