Un reciente estudio científico del centro médico Cedars-Sinai en Los Ángeles ha vuelto a examinar la relación entre el consumo habitual de café y la salud hepática. Tras analizar a más de 350.000 personas durante un promedio de 13 años, la investigación publicada en Clinical Gastroenterology and Hepatology concluyó que beber café, incluido el descafeinado, se asocia con un menor riesgo de cirrosis, cáncer de hígado y mortalidad por patologías hepáticas.

La advertencia del hepatólogo Ju Dong Yang

A pesar de lo prometedor de los datos, el doctor Ju Dong Yang, director médico del Programa de Cáncer de Hígado de Cedars-Sinai, ha pedido prudencia y ha señalado que no recomendaría comenzar a consumir café únicamente con el propósito de proteger el órgano. Los expertos recuerdan que se trata de un estudio observacional, por lo que muestra asociaciones estadísticas pero no relaciones directas de causa y efecto. Asimismo, un consumo excesivo de cafeína puede ser contraproducente para personas con ansiedad, insomnio o problemas cardiovasculares.

El hallazgo de que el café descafeinado también ofrece beneficios potenciales sugiere que el efecto protector no proviene exclusivamente de la cafeína, sino de los polifenoles y compuestos vegetales bioactivos del grano que actúan contra la inflamación y la fibrosis hepática. Por ello, los especialistas concluyen que, si bien el café bien tolerado puede integrarse en una dieta saludable, la protección del hígado debe basarse fundamentalmente en una buena alimentación, la práctica regular de ejercicio, el control del peso y la evitación del alcohol.